viernes, 5 de junio de 2015

DIÁLOGO ENTRE FILOSOFÍA Y LITERATURA: LAS SENSACIONES DEL CONOCIMIENTO

El conocimiento es misterio, fascinación
pero ante todo, es detenerse en las cosas
pequeñas para ver la magia que esconden.
En la actualidad, el ser humano ha perdido ese detenimiento en los detalles por la constante aceleración del tiempo  en nuestra  cotidianidad o también esto se da por la capacidad de reprimir  aquellas emociones que los detalles generan en su identidad o personalidad  por miedo o simplemente por esa necesidad de silencio donde pensamos que no estamos listos para expresarla según esa circunstancia o  acto humano, objeto de su expresión.  En el Arte Poética de Jorge Luis Borges, se nos enseña a devolvernos a ese ejercicio de la contemplación, fascinación y asombro que los detalles suscitan en nosotros para darnos una belleza del mundo o de la realidad.

Borges el sabio que descubrió conocimiento
en el pensamiento, pero también quien
nos enseñó a ver la magia del conocimiento
desde la sensibilidad de la narrativa
literaria y filosófica a través de su obra.
Una sensación para ser objeto de detalle, deberían ser  los ríos y los cauces por los distintas direcciones donde la corriente los lleva en su movimiento, la cual se asemeja al conocimiento, pues este es quien nos encamina a nuestras construcciones humanas para vincularnos con una cultura, sociedad o emanar un lazo afectivo con otro como compañero o amigo en la construcción de preguntas y conceptos. 




                                 En el texto de Borges, esto se nos refleja de la siguiente forma:
                                              Mirar el río hecho de tiempo y agua
                                                                    y recordar que el tiempo es otro río,
                                                                       saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.

El conocimiento, es quien configura
las nuevas del ver y sentir del
ser humano para una mayor configuración
del pensar en lo filosófico y literario.
 Lo anterior, es para decir que el conocimiento es un río y el cauce, es la vida misma, pues cuando nosotros adquirimos nuevas formas de pensamiento, ya no sólo evocamos las experiencias posteriores al aprendizaje sino que estamos proyectándonos en el otro conocimiento para hallar otras posibilidades de camino. Pero a veces nos olvidamos por pensar en esto, que conocer no tiene como finalidad mirarnos en un camino, sino por el contrario, seducirnos a través de los detalles para recordarnos todos los estados evolutivos del saber que desde nuestra escuela y la cotidianidad han hecho de nosotros para no perdernos en esa sobreoferta del río de la información. De igual manera, no caernos en alguna estaca del cauce, sino más bien, ver en  rostros humanos para enseñarles o darle una guía gracias a nuestras huellas del camino.

Esto no se logra, en días, semanas, años, horas, minutos o segundos en los sujetos que somos nosotros. Todo depende de la capacidad de confrontarnos, analizarnos o de la disponibilidad que tengamos como intérpretes del mundo a partir de la lectura y escritura de las sensaciones que hagamos de los actos humanos en la formación donde encaminemos el conocimiento. Que desde el poema se daría en esta perspectiva:
 Sentir que la vigilia es otro sueño
que sueña no soñar y que la muerte
que teme nuestra carne es esa muerte
de cada noche, que se llama sueño.

  
Borges, el eterno viajero del conocimiento
que en su mente tiene todo el imaginario de
lo humano para enseñarlo a futuras generaciones
Desde este fragmento, el conocimiento, es un sueño que nos mantiene a la expectativa sobre aquello que nos asombró o nos devela en los símbolos donde se encuentra como palabra, todas sus formas de significación según la cultura donde nos insertemos. Cabría decir que lo curioso de conocer,  es que nos muestra lo que nos delimita como seres humanos para alcanzarlo en la totalidad y eso se llama la muerte; de ahí que conocer, sea una vigilia del sueño de cada uno por alcanzar un saber o un sentir intelectual para ser mejores, pero quien realiza la búsqueda debe ser consciente que podrá conocer solamente una porción según sus expectativas de la vida o en la existencia física en el mundo.

             Quizás conocer, no sea quedarse en el ejercicio del leer libros, escribir palabras, hablar con otros a través de códigos y símbolos para hallar sus construcciones de sentido mediante el lenguaje. Es más bien esta afirmación de Borges:

También es como el río interminable
que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
y es otro, como el río interminable.
 
En otras palabras, es interminable, porque la magia, el asombro y la seducción cada vez crecerán en nosotros mismos a medida que lo exploremos en sus distintas facetas o más bien, sea el cristal donde reflejamos  cada huella del camino infinito que comenzamos en el nacimiento y dejamos de ver en la muerte. Donde lo único que quedará serán las huellas interminables de aquello no logrado en nuestra existencia.


Por otra parte, algunos autores o teóricos en distintas áreas del conocimiento, pero más que todo en la literatura, siempre nos muestran éste como un viaje, donde se dialoga con el ello o el yo de uno mismo. Y en el cual se busca identificar las diversas manifestaciones que desde el viaje convergen  en el hombre para ayudarlo a su acrecentamiento intelectual o humano con la finalidad de ver como se retornan a esas manifestaciones una y otra vez según los deseos que tenemos para verlas o más bien evitarlas a partir de las circunstancias; en el poema del arte poética, esto se vive de esta forma:

Ver en el día o en el año un símbolo
de los días del hombre y de sus años,
convertir el ultraje de los años
en una música, un rumor y un símbolo,   

Concluiríamos diciendo que las manifestaciones pueden ser la palabra, el silencio, el concepto o la metáfora, que la convertimos en música, rumor o símbolo, porque es la manera que tenemos para comunicarnos con ellas o simplemente ocultarlas para que un “otro” se tome la tarea de interpretarlas. Con la intencionalidad de ver los matices humanos que desde los años de existencia les hemos brindado en el arte de la poética humana.

Bibliografía
·         Borges, Jorge Luis. Selección Cuentos, Ensayos y Poemas. Medellín: Universidad de Antioquia, 2012.

EL DESAFÍO DE LA FILOSOFÍA ANALÍTICA

La filosofía analítica, mira al ser humano
como un cubo que tiene secuencias lógicas,
las cuales arma a través del lenguaje e igualmente
categoriza mediante el mismo. Para los
analíticos el lenguaje es la verdad o
es una de sus configuraciones de sentido.
Nuestro tiempo, busca no solamente pensar un mundo desde lo plural y lo diferente, sino que también busca llegar a la comprensión e interpretación que dichas formas tienen en la cultura. Para ello, la filosofía utiliza el lenguaje, pues gracias a este nos comunicamos, reflexionamos, pensamos y construimos la comunicación ante el mundo. De igual forma que configuramos conceptos y preguntas propias de la actualidad.



De lo anterior salen dos vertientes del pensamiento: la analítica  y la continental, la cual la primera  según las notas de clase de filosofía contemporánea  tiene la siguiente intencionalidad:
La filosofía analítica concentra todos sus esfuerzos en el análisis lógico lingüístico. Ella  busca justificar los criterios que hacen verdadero el saber. Ella intenta clarificar los criterios que le dan justificación científica al saber y universalidad al pensamiento. El tipo de escritura que la escuela analítica emplea es argumentativo, y definitorio, es decir, ella busca, a través de definiciones, clarificar y despejar de dudas todos los ámbitos donde se puedan encontrar obscuridades. (Arroyave, 1, 2014)

La explicación de los hechos, es la base
de la filosofía analítica e igualmente
la construcción de sistemas de lógica
para comprobar o falsear toda clase
de premisas lógicas.
En otras palabras, esta corriente de pensamiento nos muestra que el lenguaje nace es a partir de la comprobación, pero ante todo de una elaboración del pensamiento como procesamiento que busca mostrar gracias a distintas secuencias, los elementos que lo llevaron a su desarrollo. Ejemplo de ello, la utilidad que tiene cada objeto de mundo en la formación lingüística de los individuos. Lo mismo que los argumentos que lleva su utilización dentro del lenguaje; sin embargo, la filosofía analítica, subyace en pensar que el problema de la filosofía, es que debe utilizar un sistema de categorías o universales para demostrar los hallazgos que ella indaga a lo largo de su tradición histórica. Para tener un mayor orden, y en especial tener un estudio más profundo del lenguaje y del pensamiento.

 No obstante, a lo largo de su desarrollo histórico, uno de sus grandes desafíos ha sido el de mostrar estos aspectos en la tradición histórica del pensamiento:
Unos filósofos analíticos, conciben el análisis lingüístico como un proceso de descomposición de lo más complejo en las partes más simples. Otros conciben el análisis lingüístico como el desarrollo a través del cual lo inexpresado llega a hacerse expreso, es decir expresar lo inexpresado. Otros filósofos analíticos conciben que el análisis lingüístico consiste en  la traducción o paráfrasis. Aún la misma idea de análisis lingüístico privado de toda referencia a lo empírico es cuestionada (Arroyave, 15, 2014)


Lo anterior es para decir que a pesar de tener como objeto del pensamiento al lenguaje, en esta filosofía, se presentan dos debates acerca de cómo enfocar el estudio, puesto que se busca algo que sea sistemático, profundo y fecundo en la construcción, porque de lo contrario caería el pensamiento en un relativismo donde no se puede expresar con claridad las ideas o desde otra perspectiva, podría ser imposible ser traducida como lenguaje, objeto de conocimiento.  Sin embargo, el mayor interés de la filosofía analítica, es desenmascarar los lenguajes que la tradición ha tenido en relación con sus preguntas y construcciones de concepto. De igual forma que las nociones que utilizó para sus demostraciones teóricas.
 
Rusell, Wittgenstein y Rorty
entre muchos otros son quienes
más trabajan en su acervo la
filosofía analítica.

Por otro lado, pese a centrarse en el lenguaje en sus inicios y a usar a la lingüística y lógica para sus investigaciones académicas, la filosofía analítica desde sus distintas corrientes tuvo que entrar en diálogo con otras áreas del conocimiento con el sentido que su objeto de estudio, no se viera sesgado en un solo espacio, sino por la necesidad de ahondar el papel que jugaba el lenguaje en otros ámbitos humanos. Debido a que en última instancia, esto daría como resultado una serie de debates y discusiones que fortalecerían su método e indiscutiblemente otros lenguajes para su análisis como son el científico, el común, los procesos mentales y por último, el de lo psicológico o sociológico a nivel de la cultura.


sábado, 24 de enero de 2015

LITERATURA: EL POETA ESE SER QUE NOS DICE COSAS DEL PENSAR



El poeta es el mensajero de los dioses, pues
quien es capaz de reproducir su mensaje de
forma genuina. Lo mismo que darnos a conocer
el mundo con sus acertijos.
El poeta era el mensajero de los dioses que tenía como tarea traducir la palabra que ellos querían decirle a los hombres, pero con el tiempo nos hemos dado cuenta que esta tarea va mucho más allá. Y su tarea es la de embellecer las palabras con las metáforas para generarnos una emoción o felicidad que puede ser constante o efímera según aquello que nos diga el texto.



Cuando uno lee la conferencia del Arte poética de Borges en el capítulo II El Enigma de la poesía, se encuentra que el poeta tiene como tarea la preservación de la palabra a través de la siguiente afirmación:

Buscamos la poesía; buscamos la vida. Y la vida está, estoy seguro, hecha de poesía. La poesía no es algo extraño: está acechando, como veremos, a la vuelta de la esquina. Puede surgir ante nosotros en cualquier momento (4)


A partir de lo anterior, podríamos decir que el poeta mira su época y la cotidianidad para hallar los sentimientos de quienes la habitan con el fin de reconocer en  la palabra que encierre ese caudal de cosas que muchas veces nadie se atreve a decir. Lo mismo que caminar entre  los vestigios de la humanidad para ver que sensaciones pueden definir eso que siente o piensa sobre un asunto.

Quizás el poeta sea el ser autentico, porque él puede mostrarse como es en realidad o simplemente es alguien que nos dibuja eso que deseamos escuchar desde y para la palabra para sentirnos acogidos en el espacio. Al respecto la profesora Inés Posada en su texto García Márquez el poeta de la Imaginación nos dice lo siguiente:

La poesía es una forma de habitar el mundo, una manera de estar en la vida, en la realidad. Esto implica muchas cosas: una sensibilidad intensa, abierta, atenta al mundo de la vida, de los hombres, de las cosas. Una exploración con el cuerpo, la inteligencia y los sentidos que nos pone en contacto directo y emocionado con el mundo, y que la poesía intenta comunicar a través de la creación de imágenes verbales: analogías, contrastes, metáforas donde se reúnen no sólo los contrarios, sino también los múltiples, los ajenos, los lejanos. Imágenes que acogen esta simultaneidad de realidades, percepciones, sensaciones, emociones, memorias, que habitan en la vida, intentando expresarlas, penetrar profundamente en ellas con otro pensamiento que no excluye ni la razón plural y pensativa, ni el sueño, ni la intuición, para sentir cómo se abre una visión más plena de la realidad en las palabras que la nombran con el hermoso poder de lo sugerido, de lo apenas rozado y que se entrega como revelación para el cuerpo, pero también para el pensamiento.(433)


 
En otras palabras, el poeta ese ser que nos dice cosas del pensar desde la intensidad de su existencia en la humanidad o también de su experiencia de leer asiduamente los textos de otros cuya función es el rescate de la voz viva que se inserta en el escritura. De igual modo, la poesía tiene su sentido es en la creación de imágenes que nos muestra un mundo natural, pero ante todo transformado desde los sueños que desde la experiencia del hábitat de los espacios se genera en nosotros como sus habitantes o simplemente como sus caminantes en un determinado momento de la existencia.

No obstante pensar los espacios o evocarlos desde la memoria, es una de las artes que el poeta puede realizar desde la palabra; pues con ello no sólo muestra su experiencia en estos, sino que nos abre la puerta a nosotros para insertarnos y sugerir nuevas formas de construcción de pensamiento.


Un ejemplo de ello, es la biblioteca en Borges que en su texto nos dice algo en relación a ella:
Una biblioteca es una especie de caverna mágica llena de difuntos. Y esos difuntos pueden renacer, pueden ser devueltos a la vida cuando abrimos sus páginas (5)

Borges, el hombre que con la magia
de la palabra nos enseñó lo fascinante
de ser finitamente humanos.
Esto nos muestra que el poeta ese ser que nos dice cosas del pensar, no solamente dice aquellos ecos que los vivos generan en sus cotidianidades cuando se encuentran, sino que ahonda en los libros y su lectura devolverle la vida a esos seres  que desde su palabra, potenciaron en otros el asombro y la imaginación para escribir sobre distintos asuntos humanos. De ahí que la biblioteca sea el espacio donde se conjura un conocimiento de la cultura en sus tradiciones más presentes, pero de igual forma más milenarias y esto se llame la  magia del encuentro. Donde todos podemos interactuar como el uno, aunque como el otro si lo deseamos con el propósito de escuchar que nos decimos mediante nuestras distintas experiencias de mundo.

Sin embargo cuando se relee la conferencia del Enigma de la poesía, uno se da cuenta que el poeta es un artista, porque imagina, asombra, sueña y siente sus palabras que plasma en sus escritos o socializa con otros desde su voz viva. De lo anterior la siguiente afirmación:

«El arte sucede». Es decir, hay algo misterioso en el arte. Me gustaría tomar sus palabras en un sentido nuevo. Yo diré: El arte sucede cada vez que leemos un poema. Ahora bien, quizá, al menos en apariencia, esto suprima la venerable noción de los clásicos, la idea de los libros perdurables, de los libros en los que siempre hallaremos belleza. Pero espero equivocarme en este punto (6)

Inés Posada, la soñadora
la maestra y la navegante
de las palabras que nos
enseñó a amarlas o también
quien nos sedujo en el camino
de reconocer aquello
fascinante del mundo poético.
En última instancia, es en el leer donde se encuentra el poeta con los otros, ya no tanto en la voz viva como en otros tiempos, sino en el silencio atento que tiene el lector para  escuchar a través del espacio elegido la palabra que se escribe o que venera mediante la lectura del poeta  los autores clásicos o la preservación que tiene  de la belleza de su época gracias a  su comprensión del mundo.


Con esto podríamos decir que la poesía en su lenguaje, nos invita a la escucha, lo mismo que a escabullirnos en la magia de las palabras para tener una sensibilidad más profunda del mundo, y así poder expresar todo ese caudal de sensaciones que tenemos dentro, las cuales no sacamos por el miedo, la soledad o la ensoñación de la tristeza.

Pero aun así, el poeta no podría muchas veces plasmar nuestros estados o expresarlos en palabras, porque somos finitos y esto nos hace variables, cambiables y mutables. Y en palabras de Borges:

Si tengo que definir la poesía y no las tengo todas conmigo, si no me siento demasiado seguro, digo algo como: «poesía es la expresión de la belleza por medio de palabras artísticamente entretejidas». Esta definición podría valer para un diccionario o para un libro de texto, pero a nosotros nos parece poco convincente. Hay algo mucho más importante: algo que nos animaría no sólo a seguir ensayando la poesía, sino a disfrutarla y a sentir que lo sabemos todo sobre ella.
Esto significa que sabemos qué es la poesía. Lo sabemos tan bien que no podemos definirla con otras palabras, como somos incapaces de definir el sabor del café, el color rojo o amarillo o el significado de la ira, el amor, el odio, el amanecer, el atardecer o el amor por nuestro país. Estas cosas están tan arraigadas en nosotros que sólo pueden ser expresadas por esos símbolos comunes que compartimos. ¿Y por qué habríamos de necesitar más palabras? (11)




En conclusión, el poeta solo nos muestra las significaciones que le damos a nuestros estados humanos según nuestras perspectivas de pensamientos, pero en especial lo que sus palabras quieren encerrar son simbologías sobre lo que podría ser, sentir, pensar, oler o soñar un humano en un determinado estado de su existencia en la tierra; aunque abre el camino para la generación de la recolección de sensaciones y palabras que siempre quedaran en la memoria de unos, y en el olvido de otros.

Bibliografía

·         Borges, Jorge Luis. Arte Poética . Buenos Aires : Tauro, 1967.
·        Posada Agudelo, Inés. «García Márquez: Poeta de la Imaginación .» Escritos (2014): 431-455.


FILOSOFÍA: LOS USOS Y TRANSFORMACIONES DE LA HERMENÉUTICA

La hermenéutica en la antigüedad el sentido
interpretativo se hallaba era en la pregunta
pues hacer interpretación era un diálogo
constante entre el intérprete y el texto

El ser humano constantemente está tratando de hallar un sentido a su existencia en el mundo. Para ello busca hacerse preguntas que le den respuesta a ese sentido; de ahí que la hermenéutica, no solo tenga como misión el ayudarlo en ese  encuentro de aquello que es objeto de su indagación, con el propósito de  guiarlo a las  distintas posibilidades de pensamiento que desde el mundo convergen a través de las distintas etapas de la historia.




El  término hermenéutica tiene la siguiente significación según  las notas de clase del curso:

Notificar es hacer explícita la diferencia de otros con respecto a lo koivov. Lo que  se ve en las palabras, lo que las palabras comunican. Y en este sentido hay que entender que lo que las palabras comunican no es una concepción teórica, voluntad, deseo y en el caso particular de Heidegger y quizás más importante las palabras comunican ser y existencia (Arroyave, 1, 2014)

Gadamer, el hombre que nos enseñó
una hermenéutica filosófica desde
el lenguaje, ya que éste es quien
nos ayuda a la configuración de nuestros
juicios valorativos.
Lo anterior, es para decir que a lo largo de la historia humana, el hombre a través de la hermenéutica como ya hemos dicho, busca una respuesta al sentido de su lugar en el mundo. Es por esto, que  el lenguaje se nos muestra como la mejor mediación interpretativa para darle a esa comprensión distintas formas y transformaciones a la existencia. Debido que si observamos a la  historia, podremos apreciar distintas formas de dar respuesta al sentido a través del lenguaje, gracias a la hermenéutica que son: Como primero, en la antigüedad, el sentido se hallaba en la pregunta que sobre algo se plantea quien habla y que responde quien escucha mediante el diálogo con el propósito de convencer, persuadir o debatir desde distintos puntos de vista. Para  el alcance de una predicación o enseñanza.
A partir de lo expuesto, diríamos que la tarea de la hermenéutica, era ayudar a la búsqueda de diversas formas del sentido que desde la pregunta y la respuesta, se circunscriben al mensaje para contextualizarlo a las necesidades del momento y lugar donde se estaba realizando la actividad interpretativa. Mientras que en la Medievalidad, el sentido, obedecía a la traducción de las Sagradas Escrituras de la lengua divina a la lengua humana, con el fin único de hacer comentarios en relación con lo expuesto en ella.


Los ejes de la hermenéutica son el lenguaje
y la existencia humana. Esto con el fin de generar
una mayor conciencia interpretativa en nosotros.
Ya en esta parte, vemos que el uso y transformación de la hermenéutica, es por la comprensión de la existencia humana a partir de la creación divina con la intencionalidad de revelar los distintos sentidos  que hay entre lo sagrado y lo terrenal. Pero en especial, generar una lectura más reflexiva del Texto Sagrado desde sus distintos componentes que son el gramatical, lo normativo, lo alegórico e histórico; esta época se entendía  la labor hermenéutica como identificación de los distintos estilos de lectura -escritura para comprensión de  los diferentes caminos de la anunciación de Dios para mantenerlo vivo desde el mensaje.


Como segundo, en la modernidad, el sentido de la existencia humana desde la hermenéutica según la ilustración, se obtiene es gracias a las pre-comprensiones, pre-juicios y juicios obtenido en las distintas experiencias del mundo. Y es el lenguaje, quien ayuda en esto. Según esta afirmación de las notas de clase:


El análisis profundizado del  fenómeno  de la comprensión, estamos siempre yetados en un mundo de significados y de valores, no nos podemos pensar como entidades neutrales valorantes  de la realidad. Yo veo, encuentro, tomo un hecho histórico siempre teniendo como base mis intereses y mis intereses y mis expectativas de sentido, yo interpreto un hecho también en base a esas, confirmándolas, modificándolas, integrándolas a nuevas adquisiciones (de aquí la circularidad del proceso interpretativo) (ibíd., pág.26)


Lo expuesto busca decirnos que Dilthey, Schleirmacher y toda la tradición de nuestro tiempo, ya no se centraran en observar solamente el lenguaje y sus distintos sentidos en la lectura y escritura del texto. Más bien, buscaran ver en éste, el espíritu de lo humano, las tradiciones históricas, objeto de su conformación en el espacio geográfico, cultural y simbólico,  pues son estas quienes nos muestran la esencia del pensamiento, las formas de mundo que esconde el sentido de la existencia humana. Lo mismo que los elementos del pensamiento, constructores de conceptos articuladores para la validez e invalidez tanto del pre-juicio como del juicio  en la historia y en sus vestigios. Y lo más importante, el ser lingüístico que cada tiempo nos muestra desde el acontecer.


martes, 2 de diciembre de 2014

A CARMENZA LA MAESTRA EMÉRITA DE LA NORMAL SUPERIOR DE MEDELLÍN

 
No es la primera vez que Carmenza Tobón Lopera tiene una columna dedicada  a ella en la Biblioteca de Juan, con esta es la segunda vez, pero el motivo es muy especial, ella hace uso de su buen retiro para descansar del ejercicio de la docencia, y como dice San Agustín "La Gratitud es la memoria del corazón" Quise escribir estas palabras en su honor, las cuales espero sean del agrado de ella cuando las lea e igualmente de los lectores de la Escuela Normal Superior de Medellín.
 
 
Carmenza
 
Carmenza, es maestra Emérito como su
palabra lo indica por mérito a su
personalidad, sabiduría y calidad humana
por serle fiel a sus convicciones, pero en
especial buscar los mejores conocimientos
para sus estudiantes.
No hay palabras con que se pueda describir la labor tuya a lo largo de estos 15 años en la Escuela Normal Superior de Medellín, pues no sólo forjaste maestros curiosos y con la magia de soñar un mundo mejor, esto con el fin de generar una forma de pensar que devele una mentalidad más de apertura en relación con la enseñanza, para no seguirla viendo no como un mero acto de decodificación de signos o transmisión de tradiciones, sino más bien como una constante que a diario se encuentra cambiando por las dinámicas sociales y culturales, pero en especial que el maestro debe ser que se abre a la escucha de lo cotidiano a través de los distintos sujetos existentes en el acto educativo a partir de sus propios códigos lingüísticos.
 
 

La mujer que nos enseñó a dialogar
con las tradiciones para escuchar
las valiosas lecciones que el pasado
pueden aportarnos al quehacer pedagógico
e igualmente es la humildad hecha mujer.
Esta es la lección más valiosa que nos dejaste a nosotros cuando éramos tus estudiantes  desde lo intelectual; en lo humano, eres y serás un ejemplo de lo que  se puede llegar a ser, sí se tiene responsabilidad y empeño en el estudio e igualmente el mayor ejemplo de humildad y nobleza con nosotros tus estudiantes a lo largo de nuestros procesos de enseñanza y aprendizaje. Gracias, es la mejor palabra que conozco para decirte por todo lo realizado por nosotros para ser mejores cada día y esperamos ahora en tú jubilación tengas paz, felicidad y espacios de goce para compartir con los tuyos.



 
Un abrazo y agradezco a la vida todos estos 6 años de aprendizaje.
 
Juan Esteban L

jueves, 6 de marzo de 2014

COLUMNA # 16 "MIS CAMINOS CON ALZATER"

Gustavo Álzate, fue la primera experiencia de aprendizaje hacía la filosofía de quienes fuimos sus estudiantes en la Normal, mediante la pregunta y así formar mis puntos de vista develados a través de conceptos propios en la tradición.

Ellos son los amigos más fieles y leales con quienes
Alzater, construye y desarrolla toda su formación
filosófica e igualmente quienes le permiten
tener mayor profundidad y análisis en el quehacer
del aula de clases cuando estuvo allí durante
35 años. Ahora son su compañía en los
momentos de pensamiento y paz en el hogar.
Su erudición, nos  enseñó que el pensamiento debe tener un corte misterioso y seductor, porque si no es así, puede llegar a caer en la obviedad del ser cotidiano que maneja la chabacanería y el vulgo, sin saber que en lo metafórico, se puede decir lo mismo, en una forma tan sutil que el otro se sentirá alagado y aprenderá desde ese horizonte de mundo. Recuerdo que su primera clase conmigo, fue durante una  fría mañana de jueves 26 de enero de 2006,  la compañera que solía abrir el aula, por motivos del aguacero, no había llegado, entonces Gustavo, gentilmente fue a la coordinación de convivencia por la llave. Algo que solo un ser generoso y dadivoso como él solo podía hacer,  pues su mayor fortaleza, era el deseo que los estudiantes bebieran de ese delicioso néctar del conocimiento e igualmente discutieran de los elementos que lo componen. Y así entablar un diálogo de mayor apertura e igualmente con mayores sentidos.

Este es el tipo de estudiante que formó en nosotros
cuando nos acompañó en el aula de clases, lo mismo que
gracias a sus experiencias de indagación, incitó a que
nos proyectaremos en el futuro a nivel de la
formación del camino sobre el pensar.
Hoy 06 de marzo de 2014, cumple 63 años de existencia, de los cuales dedicó 35 años a meditar acerca del ser maestro desde la episteme filosófica y pedagógica, puesto que desde 2013 hasta la fecha, se encuentra en una  estancia de descanso en el hogar, para dialogar con aquellos amigos quienes le  ayudaron a ser su campo reflexivo más profundo y constructivo que son Nietzsche, Cioran, Faulkner, Proust, Bataille entre otros. Pues el MAESTRO Alzate, se destacó en la Normal Superior de Medellín por ser un gran lector e intelectual, tanto así que ahora su tarea además compartir con los amigos que fueron enunciados, habla constantemente con Jorge Luis Borges que fue su precursor a través de las experiencias de lectura que tuvo siendo un joven estudiante en el pregrado de Filosofía y Letras, las cuales según maestros de la carrera, fueron de mucha profundidad, además formaron en aquel muchacho inquieto de esa época una curiosidad y un asombro característico propio de su personalidad.

Sus clases son el encuentro con el diálogo y la
construcción de la pregunta, la cual es el
cimiento del concepto mismo. Eso es algo que pocos
maestros pueden lograr. Gracias Alzater por potenciarnos
en la Escucha, pues supiste que era mirar al siglo XXI.


Con esto te quiero decir que gracias por enseñarme, no sólo a mí sino toda la generación del 2007, el camino de la formación filosófica, puesto que en todos, plasmaste en la escritura de nuestra existencia algo que dice Reina Roffé:
"Escribimos porque nos rehacemos escribiendo. En este sentido, abordar la escritura de una biografía, sobre todo la de un escritor, representa un claro ejercicio de reescritura y también de transformismo o travestismo, porque el biógrafo se transforma en el personaje narrado y, a veces, el personaje se vuelve como el narrador. Ambos ignoran esta mudanza, simplemente sucede, especialmente cuando sintonizamos de tal forma con la mitología del otro"

Lo anterior, es para decirte que transformarte nuestras existencias enseñándonos a caminar en el mundo del pensamiento e igualmente guiaste ese ejercicio de escritura del camino que cada día estamos trazando con los cinceles del conocimiento brindados en tus cursos. De la misma forma, que tú fuiste el artífice de reconocer nuevas mitologías humanas como la de Platón, Aristóteles, Descartes, Nietzsche, Comte, Olga Lucía Zuluaga entre muchas más que no cabrían en esta hoja.

No siendo más, felicidades en este nuevo año que comienzas de vida

Aprecios

Juan Esteban López Agudelo  

  
Gustavo Alzate, nació un 06 de marzo en cualquier lugar de la mancha en Antioquia, tuvo la oportunidad de formarse junto a los grandes intelectuales de la filosofía y literatura de nuestra ciudad como son Federico Medina, Javier Domínguez, Hernán Botero e igualmente fue de los alumnos más prolíficos de Gonzalo Soto, Raúl López, Luis Arturo Giraldo y de Víctor Peñuela en la Facultad de filosofía y letras de la Universidad  Pontificia Bolivariana, de ahí parte para el Liceo Nacional Marco Fidel Suárez donde trabaja por más de 15 años, hasta que en el año de 1996 llega a la Normal Superior de Medellín como profesor de Filosofía y maestro de los espacios de conceptualización del campo pedagógico en el Ciclo Complementario, comúnmente conocido como Programa de Formación Complementaria; pero antes de llegar a este lugar tuvo sus primeros pinos de docencia universitaria en la Universidad de Antioquia, gracias a la maestría en Educación con énfasis en formación de maestros que allí realizó bajo la tutela de Alberto Echeverry, lo mismo que la complicidad de María Victoria Beltrán, su compañera de tesis.
La temática de esta investigación fue sobre Pestalozzi e igualmente ella fue el camino para una de sus trabajos cumbres que es el de las prácticas pedagógicas de la Escuela Normal Superior de Medellín en los años de 1930-1945 a nivel de la Escuela Nueva en la perspectiva de José María Rodríguez, la cual contó con el apoyo y acompañamiento de los docentes de la UdeA entre ellos su maestro Echeverry, Arley Fabio y algunos otros.


lunes, 1 de julio de 2013

FILOSOFÍA: EL RECONOCIMIENTO DESDE HOBBES



El hombre de nuestro tiempo, constantemente está tratando de reconocerse en su día a día, pero en ocasiones lo logra y a veces dentro de diversas oportunidades no tanto, porque se da cuenta que para llegar a ese estado, debe estar re-planteando muchas de las cosas que piensa o simplemente estar listo para cambiar y adaptarse al resultado que esto efectúa en su personalidad.

Thomas Hobbes, uno de los
pioneros de la Filosofía
Política, la cual promulga
la igualdad de los hombres
a través del concepto de Estado.
No obstante, el concepto de reconocimiento, no es una mirada planteada solamente en lo actual por los aceleres que generan los distintos fenómenos sociales, culturales, económicos y políticos vividos por nosotros, sino que Thomas Hobbes en el siglo XVI también ya lo había avizorado en su texto “el ciudadano”:
Los hombres dotados de dichas facultades; y si lo han nacido aptos para vivir en sociedad y para conservarse frente a la violencia mutua, y esto en virtud de qué facultad; pasaremos después a mostrar qué acuerdo es necesario tomar en este terreno y cuáles son las condiciones de la sociedad o de la paz humana; dicho de otra forma, expondremos cuáles son las leyes fundamentales de la naturaleza (14)



En otras palabras, para llegar al reconocimiento, el hombre debe estar dotado de sus facultades humanas como son el pensamiento, la experiencia, la razón, la pasión y por último la fuerza corporal, porque gracias a esto, podría vivir en sociedad, no solamente para el goce del aprecio de la comunidad como nos dice el autor, sino también, es mediante  lo social, donde podemos comprender, analizar y formar un pensamiento crítico y reflexivo, plantearnos distintas de reconocernos en un encuentro con nosotros mismos, pero en especial, con el otro y así generar lazos de amistad gracias a la paz. 
La identidad, es el reconocimiento que
busca el sujeto de nuestro tiempo y que
Hobbes, también confrontó en el
contexto histórico, donde vivió.
De la misma forma, esto se vive en nuestro
día a día.

 Cuando decíamos al principio del texto, que en ocasiones al hombre, se le hacía difícil en ciertas oportunidades el reconocimiento de sí mismo, es porque los fenómenos vividos en su actualidad, han hecho que se  pierde de un momento a otro, para volverse el de “contactos” reales o imaginarios; entonces esto suscita,  que las relaciones sean por unos determinados “intereses” o simplemente se busque aliarse con alguien para suplir una necesidad que tiene en una determinada época de la existencia de diversas características generando así una deuda de gratitud que en un futuro lejano, tendría que pagarla como sea.

Ahora bien para el siguiente argumento, nos hemos apoyado en una cita de Hobbes:

Los hombres se deducen de lo que hacen una vez agrupados. Ya que si reúnen  por razones comerciales, cada uno busca su propio provecho, no el del socio, y si es por razón de algún cargo, nace entonces una cierta amistad pública que tiene más de miedo mutuo que de amor; por consiguiente, a veces surge una facción pero nunca la benevolencia. (Ciudadano. Pág.15) 

El hombre de nuestro tiempo, es
una persona que tiene un
cambio constante de identidad
por los fenómenos en los que
vive dentro de su actualidad.
Esto nos deja entrever que los hombres actuales buscan en sus contactos, lo mismo que buscaban los miembros del estado de ciudadanía en el siglo XVI, alguien con benevolencia, para que los ayude en el momento precario, tal y como lo hemos expresado, pero sin embargo, la diferencia radica, es que ellos podían verlos en las altas organizaciones sociales cuando quisieran o lo mandara llamar. En cambio nosotros al “contacto” que nos ayuda solo lo hemos si acaso una vez en la vida a nivel de contacto físico, ya que de resto, todo ha sido a través del mundo virtual que es quien nos maneja en la actualidad. Por lo anterior,  estamos expuestos que la deuda de gratitud sea cobrada en cualquier momento, sin saber la circunstancia o motivo de dicho cobro de ella.

De la misma forma, en el “Leviatán”, se nos plantea que el hombre tiene tres causas de discordia; a pesar de ser hace 5 siglos todavía siguen aplicándose: la competencia, la desconfianza y la gloria. La primera, por estar llenos constantemente de miedos a que se nos vulnere la identidad que creamos o configuramos en cada encuentro que tenemos con nosotros mismos o gracias a las visiones de la sociedad; la segunda, en cambio, por no querer compartir con el otro nuestros lados flacos o negativos, pues no conviene que se nos confronte hacia ello, por la histeria a mostrarse débil frente a quienes conocemos  o simplemente por no tener la autonomía en dejar caer la máscara que tenemos puesta, de la misma forma, que gracias a ella, podemos proyectarnos como queramos sin que nadie se dé cuenta.

Por último, la gloria, es la necesidad que ha tenido el hombre por todos los tiempos históricos habidos por haber a lo largo de la existencia humana, para ser exaltado en los valores éticos, morales, sociales, culturales y políticos generados por el reconocimiento no solamente planteado por Hobbes sino por nuestra actual cultura.

En conclusión, el reconocimiento, debe ser creado gracias al liderazgo del hombre, porque de lo contrario, el miedo y el desinterés, dejarían por la borda todo el valor histórico que se tiene, pues al dejarse vencer ya se subestimaría como ser hablante y habitante de la cultura, gracias a los derechos naturales.  

Bibliografía:

  • ·         Hobbes, Thomas. El Leviatán.
  • ·         ______________. El Ciudadano.
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A Santiago, un astro de la música

Santiago, un niño que sueña canciones escrita en partituras para incitar al oyente a soñar,  pensarse y en especial hallar su esencia ...