Tarsicio un poeta que nada en las
palabras para encontrar en ellas
bellas melodías como Mnemusina
le cantaba a los dioses griegos
y se sintieran a gusto. Pero tú lo haces
para esas bellas musas que tienes.
Palabras para describir la gran humanidad que embarga a
Tarsicio es algo que me queda complejo de hacer. Pues su mera presencia es sinónimo
de paz y reconciliación en nuestra Facultad de Filosofía, también es alguien
que nos ha aportado mucho desde sus experiencias de lectura con Joyce y su Ulises,
el cual nos enseña que la esperanza del hombre contemporáneo es burlarse un
poco de su existencia para no estresarse con las constantes aceleramientos que
ha tenido la vida moderna. Igualmente develarnos nuevas formas de interpretar y
leer los rituales clásicos de nuestra cultura que son tomados de las
tradiciones milenarias.
Hombre que atrapa sueños académicos
volviendo la máxima expresión del
conocimiento. Tal y como lo has hecho en
30 años para ser el mejor e insigne
Maestro de la Facultad, además develas
ser un cumplidor de todos tus sueños.
Maestro eso lo aprendí contigo, lo mismo que ver la
Literatura como la capacidad de transversalizar todo de clase de conocimiento a
través de conceptos como la intra e Inter textualidad o simplemente viendo como
otros saberes me conducen al goce estético. Del mismo modo, a ti debemos la
capacidad de soñar con el texto como algo emocionante que nos transmite risas,
sueños, esperanza, emanación de amistad o simplemente un diálogo donde podemos
sacar esos demonios del hombre que lee y del que alucina.
Hoy cumples un nuevo año de vida, enseñándonos a gozar a través
de estas sensaciones pero también haciendo historia a lo largo de tus cortos “12
añitos” como me dijiste esta tarde; la siguiente columna es la oportunidad de
mostrarte todo el aprecio que siento por ti, además darte las graci
Como todo Adolescente de 12 años
es un enamorado de sus carrera y de la vida bella,
lo mismo que de las mujeres bellas.
gracias por
enseñarme el encanto mágico de leer a Dante. Rabelais, El Medioevo del Doctor
Soto y Eco. Beckett, Joyce, Faulkner entre otros.
De corazón espero aprender aún más de ti, lo mismo que
seguir prestándote el marcador azul mar en otros cursos.
Juan Esteban López Agudelo
Samuel Tarsicio Valencia Posada, nace un 30 de
octubre en algún lugar de nuestra geografía
nacional, cuando no sé, porque el mismo dice que está cumpliendo 12 años de
edad el día de hoy. Lo único que sé es que se destacó por ser los mejores
alumnos del maestro insigne de la Literatura en Filosofía y Letras: Luis Arturo
Giraldo. Además uno de los lectores místicos del Doctor Gonzalo Soto Posada,
pero desde la perspectiva de los ángeles e igualmente un expectante de lo
burlesco como Jorge Alberto Naranjo.
Excelente maestro y ser humano son las mejores palabras
para definir al guardian de la poética de la Facultad de Filosofía de la
Universidad Pontificia Bolivariana junto con Inés Posada.
Enseñar Filosofía, para generar nuevas preguntas o dejar que los jóvenes ahonden en las existentes dentro de la tradición, para ser más críticos pero en especial, analíticos por los momentos vividos por la Humanidad.
En el siguiente texto, se pretende responder a la
tesis: ¿Qué es enseñar Filosofía? Que no sólo es ahondar en la formación de un
pensamiento a nivel de análisis, crítica, reflexión, como también la formación
en un dialogo con una tradición histórica y filosófica de un concepto. Enseñar
filosofía en estos tiempos en palabras de Jorge Larrosa es: imponer el reconocimiento de una cierta representación de sí misma, de
un cierto autorretrato, que la incluya como relevante para la formación de los jóvenes[1]. En resumidas la filosofía, forma a los
jóvenes de los tiempos actuales, para que tengan un cuidado de si mismo a
través del encuentro o del cairos (oportunidad). Pero estos encuentros se hacen
de la siguiente forma: desde la mirada de Descartes haciéndose preguntas
relevantes en torno al conocimiento o a su propia existencia; pero
especialmente preguntas que son generadas por los intereses personales de la
edad o simplemente de avances intelectuales y humanos.
La Filosofía desde su enseñanza es la que le da mayor profundidad al conocimiento que se imparte en las Escuelas y Facultades constantemente, pues ya el ser humano, solo piensa en cosas banales. Se ha olvidado en configurar el sentido a su existencia.
Desde la mirada de Séneca y Lucilio, ese cuidado de sí,
tendría que estar más ocupado a fomentar las virtudes de los jóvenes de estos
tiempos como son el respeto, el amor, la sinceridad, tolerancia, pero
especialmente ser capaces de ser críticos y reflexivos no solo con base a los
valores expuestos sino también a través de los demás que no están nombrados. La
última mirada de ese cuidado de si, seria el de los estoicos que serían mirar
en lo social, nuestra escuela de aprendizaje, para lo cual es muy acertado, porque no solo aprendemos de
la sapiencia intelectual del maestro y de nuestros compañeros en las aulas de
clases, igualmente lo hacemos desde lo que pasa en el acontecer social y
político de nuestros contextos.
Los tiempos actuales, necesita filósofos que confronten a la sociedad. De ahí que las Escuelas y las Universidades tienen una tarea contra reloj, formar profesionales en éste campo o por lo menos seres preocupados por las preguntas.
Ahora bien, el escenario donde se desarrolla la
enseñanza de la filosofía, no solo es un espacio físico de tablero, sillas y
libros sobre filosofía y vida de los filósofos, debe ser un lugar de “reflexión sobre el presente y las diversas
formas de pensarse el futuro, así mismo un aula donde se construyan narrativas
donde no solo se aborden las realidades propias de la sociedad, cultura,
intelecto u otros; del mismo modo, se desarrolle esto pero que se ayude al
estudiante a que a través de esto se responda preguntas como lo planteamos
anteriormente, igualmente desarrolle un
sujeto capaz de confrontarse así mismo dentro y fuera de la sociedad desde lo
laboral e intelectual”[2].
Para esto, la persona que enseña filosofía no solo
debe ser un licenciado titulado o con experiencia en el área, sino una persona
que tenga “la necesidad de ser
inteligente no solo a partir de los años
o lo que es lo mismo a partir del entendimiento y de la razón”[3]; además de esto, la persona encargada de la
formación filosófica de las nuevas generaciones, debe ser alguien con un
pensamiento pluralista, que como diría Kant, en lugar de abusar de la confianza
a través de la saturación de trabajos a los estudiantes, debería ser alguien
con la capacidad de entender y comprender los cambios que sufre las juventudes
que pasan cada día por nuestras manos, para enseñarles y así guiarlos a una
filosofía completa donde no solo valen los diálogos con las tradiciones
históricas y filosóficas de los conceptos, igualmente una mirada de la
filosofía a través de las preguntas o resolución y formulación de las mismas; y
así tener un sujeto socialmente intelectual pero especialmente con formación
integral.
Como conclusión, quiero decir enseñar filosofía no es
solo formar filósofos para generar nuevas de pensar de la sociedad y de la
cultura en todos sus ámbitos y/o dimensiones, es pensar que el filósofo
como maestro o viceversa, tiene la
misión de enseñar desde la filosofía la
iniciación al discurso intelectual de los estudiantes y así ser más maduro,
pero especialmente no tener más pedantería pedagógica e intelectual como nos
dice Jorge Larrosa; del mismo siempre tengamos mejores ciudadanos en la
sociedad y en la cultura contemporánea.
El siguiente Texto, fue escrito para la Clase de Construcción del Pensamiento Pedagógico del Docente Iván Darío Carmona Aranzazu, el día 04 de Noviembre de 2010, espero que les guste y me aporten más ideas para enriquecerlo.
[1]LARROSA,
Jorge,La EXPERIENCIA de la LECTURA
“Estudios sobre Literatura y Formación” Sobre la Enseñanza de la Filosofía (Elogio y repulsa de la filosofía en tiempos
de crisis), Fondo de Cultura Económica, México, 2003.
[2]Op-cit pág.
556. Con base a lecturas previas de Larrosa y otros autores pero especialmente
de las comunidades de Indagación (Martha Nussbaum)
El Hombre Infeliz, tiene todo por lo que otros darían la vida: dinero, empresa, casa finca y posesiones, pero a cambio, tuvo que renunciar al amor y a la oportunidad de seguir soñando, porque el dinero, no lo compra todo.
Había
una vez en una lejana aldea un hombre que se llamaba Rodrigo Cañizales Álvarez,
que lo tenía todo, pero no el amor de su
vida que se llamaba Dulcinea Durango Salamandra, porque Rodrigo nunca fue capaz
de decirle a ella, lo que sentía por ella, porque se la pasaba constantemente
por fuera de la aldea y por eso nunca pudo decirle lo mucho la amaba y quería.
Además
Dulcinea siempre que regresaba de viaje, venia acompañaba de un hombre
diferente, entonces Rodrigo se propuso la tarea de contratar un detective
privado para que la siguiera en sus viajes por fuera y descubriera como era que
ella siempre regresaba con un hombre diferente.
Entonces el detective le tomó
unas fotografías comprometedoras con varios hombres gracias a este
descubrimiento, Rodrigo dedujo que estaba enamorado de una sinvergüenza.
Al verse tan frustrado se volvió un amargado
sicorrigido y juró de que nunca más se iba volver a enamorar, hasta que un día
decidió irse de la aldea para la ciudad, donde la
vida le puso una prueba muy dura, justo al frente de su casa vivía el amor de su vida con su esposo e hijos.
Al ver esta situación, Rodrigo le volvió
a hablar después de tanto tiempo que llevaban y volvieron a tener la bella
amistad que tenían, cuando eran unos adolescentes. Pero se llego el día en que Rafael Alberto del
Valle Uribe y Rodrigo Cañizales, tenían que conocerse, entonces Rafael le dijo
a Rodrigo:
Dulcinea Durango Salamandra, tuvo lo que toda mujer deseaba una gran felicidad, pero en especial con los años ganó un gran amigo para ser mejor cada día como ser humano, a pesar que como hombre no lo valoró.
-
que si podían hablar en privado entonces Rodrigo le dijo que si en la
biblioteca luego de entrar a la biblioteca Rafael le pregunta a Rodrigo ¿tu
estuviste o estas enamorado de mi esposa? entonces Rodrigo le pregunta ¿Por
qué? por la manera tan especial y tierna como la tratas y el le responde es que
yo soy así con las personas que comprenden mi manera de ser y de pensar luego
Rafael le pregunta a Rodrigo ¿Qué si él conoció amigos o enamorados de su
esposa?
Dos hombres dialogan, pero lo que no sabe es que en medio de la conversación se van a volver dos grandes amigos para confrontarse uno a uno.
-Rodrigo
que sabia del pasado de ambos y de los
amigos de dulcinea estuvieron enamorados de ella pero que el nunca lo estuvo
después de estas serie de preguntas Rafael le empieza a preguntar ¿Qué si el
alguna vez se enamoró? entonces dice que si y que ese amor fue su primer y
único amor y la conoció cuando apenas era un adolescente además le dice a
Rafael, que le hubiera gustado ser
feliz, porque no busca a esa mujer y Rodrigo le dice que en estos momentos esa
mujer es feliz con su esposo y sus hijos, pero bueno el premio por perderla, fue tener
esta casa un fastuoso empleo y una gran finca y empresa literaria, pero lo que
nunca voy a volver a recuperar es la alegría de soñar y de estar enamorado.
Entonces
desde ese día Rodrigo y Rafael se hicieron amigos hasta que se murió Rafael y
luego dulcinea FIN
Guardiana del Lenguaje, que constantemente busca que crezca para ser mejor cada día y sacarlo del barro, convirtiendolo en Obra de Arte bien pulida, lo mismo que labrada.
Los filósofos y los poetas estamos llamados a cuidar del
lenguaje como un par de guardianes que constantemente se reparten la
responsabilidad, para que dicho tesoro, se enriquezca con los aportes de cada
uno. Tú eres una de esas guardianas, pues buscas constantemente crecer el
tesoro, escribiendo sentimiento y pensamiento en una palabra, pero también
sueño y alma, para dar como efecto un poema, que muchas veces, se muestra como
un sentimiento de tú ser como humana en el mundo, pero también como un
pensamiento sobre ese paisaje que soñaste en el atardecer de tú bello Puebla en
México.
Pensadora que piensa impresiones, para develarla en cada uno de sus actos poéticos, estos sean almas con cuerpo de sentimiento pero también sueño de sensaciones bellas desde lo armónico.
Cuando leo las imágenes que tienes en la revista “Letras Simbólicas”
muestras una gran sensibilidad para tomar la fotografía,
pues no la tomas por el azar del momento, sino que tienes toda una precisión para
localizar el detalle, pero en especial, para plasmar allí un mensaje que a tú
lector lo deja atónito y le enseña que la vida no está tanto en las cosas
banales y lujosas, sino en disfrutar esos pequeños detalles, que están inmersos
en el mundo. Tal y como es una sonrisa, la magia de acostarse a soñar en un
cuarto o en un espacio de clase bellas palabras.
Morus, no solo eres una gran conversadora que busca
develar pensamientos del otro, sacando su sensibilidad desde la perspicacia, te
detienes a sonreírle para que goce viendo lo pequeño del mundo, que lo mejor es
detenerse a pensar, siendo el mejor cada día.
Alma Noble e inocente que buscar la pureza del Ser poético potenciando sus técnicas con imágenes seductoras desde los planos del lenguaje.
Con esto y muchos más, espero que no solo sigas cultivándote
cada día más sabia en el nuevo año que acabas de empezar, sino que crezcas en
todos los aspectos. Pero en especial, que de la unión de la hija ficcional:
Luisa y tú salgas más flores para adornar las impresiones del mundo. Y que se
conocen como poemas.
Aprecios,
Juan Esteban López Agudelo
Morus Gómez como aparece en el facebook, es la mamá de
Luisa Fernanda Vanegas una joven promesa de la poesía, que cada día crece como
una rosa floreciente, que con ayuda de su madre ficcional ha aprendido, no sólo
a ser más humana, sino una persona valiosa e inteligente para el mundo real del
conocimiento.
Su profesión es ingeniera electrónica en el bello estado
de Puebla de Zaragoza en México, donde actualmente vive y estudia una maestría
en Administración, para imaginar el mundo, pero antes que nada, tener una profesión
en estos tiempos actuales que nos pide
el pergamino.
Aristóteles, fue uno de los
padres de la Filosofía del Lenguaje
porque nos permite develar
mayores sentidos al textos
desde la óptica del significado.
Cuando se hace lectura de los textos del idioma analítico de John Wilkins y de Pierre Menart autor del Quijote, se encuentran varios conceptos de lenguaje que son el metafórico y el formal. El primero se ve demostrado desde las recreaciones que se hacen a los textos en algunos párrafos como los siguientes:“Diríase que ayer nos reunimos ante el
mármol final y entre los cipreses infaustos y ya el Error trata de empañar su memoria” que se
encuentra en la página 1 de Pierre Menard que busca no sólo mostrarnos la
asociación que se hace del recuerdo del autor (memoria) con el mármol, que nos
da la impresión de algo perdurable pero también de algo que siempre vivirá
dentro de sus amigos. Así mismo, está
íntimamente ligado a las categorías de lenguaje del logos Apofántico, ya
que la enunciación, tiene como referencia al autor y su legado, lo que hace que
siempre exista o se asocie su recuerdo al mármol (no existe). Pero otro
elemento del párrafo que genera muchas miradas son los cipreses infaustos donde
la producción de imagen que se tiene allí, es mostrarnos que el legado de la
memoria puede desaparecer debido a la afección de la cosa, que es generada al
no ser, ya que en lo real no existe árboles infelices sino más bien son la tala de árboles lo que
existe, de lo que se da referencia cuando se corta un árbol.
El Logos Aponfántico y Semántico
son dos ruedas que nos permiten
conocer el lenguaje desde una
mayor comprensión de significación
según las necesidades reflexivas del
hombre.
“En felices curiosidades: le interesaron la teología,
la criptografía, la música, la fabricación de colmenas transparentes, el curso
de un planeta invisible, la posibilidad de un viaje a la luna, la posibilidad y
los principios de un lenguaje mundial” que podemos verla en la página 1 del texto del
Idioma Analítico de Jhon Wilkins, cuya finalidad es expresar los deseos y
asombros que el autor tiene a lo largo de su existencia humana y que el
lenguaje ayudó a fundamentar. La primera
asociación que vemos en la lectura, cuando significa la curiosidad como algo
feliz, que dentro de lo aristotélico, no sería válido, ya que no habría
silogismo que ayudaría a validar las
felices curiosidades, más bien, esta es un efecto de algo que quiere descansar
el pensamiento que conoceríamos como símbolo.
Pero en el
logos semántico planteado por Platón, en cambio es válido, puesto que el
significado de felicidad a la curiosidad es una referencia de existencia del
ser y es una demostración del enunciado mediante una metáfora. En el no ser,
estaría en el párrafo en la parte de un curso de planeta invisible. Ya que lo
demostrable es lo real y es demostrado por un signo; y éste caso, no hay
posibilidad de mostrar que una persona viajaría a un planeta invisible.
Borges, un Escritor muy literario
en su escribir, pero muy filosófico
en el acto del leer, porque nos forma
un pensamiento racional a partir
de su obra. Lo mismo que en el uso
de la Lógica como medio analítico
a la hora de pensar lo filosófico
en la Literario - viceversa.
Ahora bien,
pasaremos a mostrar las categorías formales; son denominadas de esta forma,
puesto que su finalidad, es buscar las estructuras sintácticas, gramaticales,
semánticas de una palabra. De ahí que estas son algunas de las encontradas
dentro del texto:
“Que la palabra bisilábica luna, nada es posible
contribuir a tales debates; descontadas las palabras compuestas y las
derivaciones, todos los idiomas del mundo” [1]
Lo que nos
quiere decir el párrafo, es la composición de fonemas y grafemas que contienen
la palabra, pero también el uso de lenguaje que se da al término ha generado
muchos debates, ya que no es igual al monosílabo usado en ingles que es moon
que es más fácil de aprender que el bisílabo luna que no contribuye a los
debates de uso que el anterior hace.
Si se mirase
desde las categorías del logos semántico, ambas palabras tienen un referente
que es el objeto blanco de distintos tamaños que sale en las noches y que su
referente es formal, porque tiene unas determinadas horas de duración y de
aparición, es material, porque tiene un tamaño y peso determinado, lo mismo que
unos espacios y ubicaciones estratégicos.
Igualmente
es final, ya que la duración es determinada por otro objeto que se llama sol.
Por último es teleológico, puesto que tiene un marco de referencia social,
cultural y económica en el destino de los hombres.
Esa obra, tal vez la más significativa de nuestro
tiempo, consta de los capítulos noveno y trigésimo octavo de la primera parte
del Don Quijote y de un fragmento del capítulo veintidós. Yo sé que tal
afirmación parece un dislate; justificar ese “dislate” es el objeto primordial
de esta nota
Dos textos de valor desigual inspiraron la empresa. Uno es aquel fragmento
filológico de Novalis —el que lleva el número 2005 en la edición de Dresden—
que esboza el tema de la total identificación con un autor determinado.
Otro es uno de esos libros parasitarios que sitúan a Cristo en un bulevar, a
Hamlet en la Cannebiére o a don Quijote en Wall Street. (Borges, 1944; Menard,
pág. 3)
Ya con la
explicación del siguiente párrafo desde la mirada de los elementos formales del
lenguaje concluimos el texto:
Desde el
logos Apofántico, es porque nos aluda al Quijote de la mancha como marco de
referencia en el análisis de textos, y así encontrarle un significado a lo
expresado dentro de la escritura. Pero también identificar las analogías de
realidad que hace el autor de su época y que se pueden confrontar de la misma
forma con otras realidades históricas.
Ejemplo de esto, es el fragmento de Novalis que se encuentra en 2005 del
mismo modo, las sátiras que hace el autor a través de sus obras con ayuda de
los personajes quijotescos.
Además de lo
expuesto, dentro de la lectura, lo que se busca mostrar es la transcendencia
del Quijote de la mancha y de su autor, sino antes que nada los distintos
conceptos de transformaciones que devela el ser, y así con el enunciado mostrar
un plano de afirmación y negación del logos a través de la imagen dado.
El marco de
referencia, que hace valido la figura de los personajes expuestos, es que ellos
están ahí para ser negados o afirmados dentro de la referencia.
El siguiente texto, fue escrito para la Clase de Filosofía del Lenguaje del docente Carlos Andrés Roldán Sánchez en la Universidad Pontificia Bolivariana el día 08 de Agosto de 2011
[1]
WILKINGS, John, EL IDIOMA ANALÍTICO: otras inquisiciones de Jorge Luis Borges,
pág.1, Emecé, 1996.
El Maestro de Filosofía, es un sujeto que
mediante su lenguaje, busca la sensibilidad
social y cultural de sus estudiantes, para
que construyen conceptos y preguntas
sobre diversas temáticas del conocimiento
para ser personas más analíticas y críticas
a la hora de dialogar.
Si buscamos en el diccionario de la RAE que significa la palabra nos encontramos: “palabra que viene del lat. Magíster, -tri, Persona
que es práctica en una materia y la maneja con desenvoltura”[1]; un maestro de filosofía, no es sólo una persona que
maneja y práctica una materia con desenvoltura como si fuera un ser
convencional, al contrario, su función es comunicar, notificar, explicar, comprender y
traducir verdades que mejoran la calidad de vida no solamente de los
estudiantes sino de sí mismo como sujeto inmerso en una sociedad o cultura, dentro
de su ejercicio docente, sus verdades no solo develan conocimiento también son
la muestra de una gran vocacionalidad por su doctrina ética y axiológica.
El Filósofo es el primer pedagogo por
excelencia, porque busca a través
del pensamiento, generar nuevas
horizontes de comprensión hacía
un diálogo. Desde la conexión
disciplinaria del conocimiento.
El maestro de filosofía, no utiliza su
espacio de clases para mostrar un mensaje con ayuda de los elementos que
enunciamos en la parte de arriba, es
alguien que dialoga mediante una pregunta: ¿Qué
quieres que haga por ti? o ¿Por qué me has llamado para enseñarte el saber
filosófico? [2];
Que se deviene de forma constante
por la transformación de su piel de
maestro que se pregunta o diserta a cerca de su quehacer pedagógico-filosófico
en las aulas, pero esta cualidad es el medio por el cual se puede develar como se ha profundizado o añejado la enseñanza
de la filosofía, sino que se vuelve el
referente necesario de evaluación del proceso de enseñanza y aprendizaje que
llevan tanto el maestro como su alumno. A mirar los avances del procesos desde
los conceptos de evolución y progreso.
El Maestro de Filosofía es un Seductor,
porque devela mediante sus palabras
y preguntas un lenguaje interesante
que piensa diversas formas de comunicar
el conocimiento para que sea más
accequible y misterioso.
Adicional a esto, el maestro que se
pregunta o cuestiona, no lo hace solo para enseñar y aprender como persona, sujeto enseñante o de un alumno, que es sujeto aprendiz, sino que en
palabras de George Steiner: “lo hace
para irrumpir y arrasar con el fin de limpiar y reconstruir la mente de ese
mortal que va en su búsqueda”[3].
Del mismo modo, no se queda, en la escala de enseñante cuestionador o de alguien
que se pregunta junto con su alumno, ellos también son personas
convencionales: “son seres cotidianos
que tienen problemas, sueños y sensibilidad con respecto a la vida, la cual es
un constante desafío vivir a la luz de la indagación y comunicación de sí
mismo”. [4]
Esta categorización, demuestra que el maestro no solo vive de
hacerse preguntas, dialogando o mirando una tradición, sino que es un ser como
cualquier otro con necesidades afectivas, sociales y culturales, las cuales
busca satisfacer no necesariamente mediante un sueldo sino a través de un
oficio como es enseñar a pensar a otros.
Ejemplo de lo expuesto Peirce,
Sócrates, Sastre, Wittgenteins y otros.
Ahora vamos a mirar al maestro como un seductor, cuya finalidad es tirar una disertación o pregunta con base en
una mirada filosófica, la cual responderá a los intereses de sus alumnos y/o
discípulos, puesto que eso es seducir, buscar afinidades mías que le gusten al
otro para establecer un vinculo que nos una o atraiga su atención.
El efecto de esta seducción, es “la dislumbración de las tormentas en los
altos mares del conocimiento y así amedrentar a la sirena que se llama
ignorancia o a las tormentas de la pereza y del facilismo; e incitar a nuevos
caminos que inciten las aventuras de nuevos encuentros”. [5]
Los maestros de filosofía como seductores, no son simples generadores de una pasión, son
seres carismáticos que buscan a través de las almas de sus alumnos, para que
conozcan sus capacidades, en los diversos ámbitos de sus ser como humanos e
intelectuales. Y así buscar asombrar a la sociedad.
Por otra parte, hablaremos del maestro de filosofía como
sabio, puesto que ya hemos expuesto del seductor, indagador, ser cotidiano.
Éste nace como un heredero de la herencia socrática, la cual es dialogar con la
tradición cada que se va realizar una investigación, lectura, análisis o crítica
de un texto o trabajo filosófico,
por el valor que esta tiene para responder las mismas o nuevas preguntas
que surgen dentro del quehacer cotidiano de la clase de filosofía.
El maestro sabio es alguien humilde
que dice: “No se puede indagar de lo que
sabe, puesto que ya se sabe y en ese caso no hay necesidad de indagación, ya
que lo que no sabe es lo que se tiene indagar.” [6]Esto genera que su
alumno cada día desarrolle una competencia dialógica con si mismo, pero
especialmente con el conocimiento, por que se da cuenta cuál es su trayecto o
las rutas que debe trazar para alcanzar igual o mejor trayecto que su maestro.
La labor del maestro sabio no se concentra en sembrar, modificar o guiar,
sino ayudar a que ese alumno en el alcance de lo propuesto, con su ayuda o mostrarle el camino para llegar a la nave de
la doxa o del sentido común en su existencia, es más bien, confrontar sus ideas
en torno al conocimiento.
Se concluye , que el maestro de
filosofía del siglo XXI es una combinación de un sembrador, sabio, artesano,
guía o ser cotidiano que forma diversas formas de ver, analizar y pensar el
mundo; si no lo es su tarea será buscar la forma que su enseñanza sea la forma
para que aprende a buscar ese sentido que todos debemos ser.
El siguiente texto fue Escrito el día 15 de Septiembre en el II Semestre de Licenciatura en Filosofía & Letras, en la UPB para el docente Iván Darío Carmona en el curso de Construcción del Pensamiento Pedagógico, el cual buscó transversalizar la pedagogía, Filosofía y Literatura en un saber teorético y crítico de la cotidianidad.
Mujer serena que busca la paz para conocerse a sí misma.
Hace poco tiempo que nos conocemos, pero si la vida
hizo que nos conociéramos y encontraremos debe ser porque nos depara algo para
realizar entre ambos a través de una amistad que se gestó con ayuda del maestro
Manuel Mejía Vallejo, que es tú padre y un hombre al cual admiro y respeto por
el gran legado que nos dejó a todos los lectores de la Literatura Antioqueña. Antes
de partir el cielo al lado de sus tangos y sus aguardientes.
María José, gracias por la oportunidad que me has
dado de conversar contigo en Omma, café ubicado en arquidiseño de la UPB. Junto
con Jaime, Kathe y Paula. Aquel 25 de julio a las 6:10 de la tarde en medio de
la brisa junto a los arboles que estaban en medio del lugar donde estaba
ubicada la mesa, donde nos conocimos junto con los demás cómplices del
encuentro.
Carismática que mediante su sonrisa une a las personas, tal y como lo hace su familia con el tango y la Literatura.
Ahora si alguien me pregunta ¿Cómo es la hija del
gran maestro Manuel Mejía? Mi respuesta seria una mujer cálida, en el trato con
el otro, lo mismo que con una buena energía, además oírla hablar del legado de
su padre, es algo fascinante y agradable,
puesto que devela ese amor filial de una hija hacia su padre, que si el maestro, estuviera vivo, se sentiría
muy orgulloso de la gran mujer que es ella. Porque preserva el emprendimiento y
la disciplina que se narra en la casa de las dos palmas de la familia Herreros
a la hora de realizar el trabajo duro y de confrontar los retos impuestos en la
sociedad.
Ella es también la dulzura de las mujeres Herreros a
la hora de compartir las historias y pilatunas de su hijo Matías o de las
aventuras que vive en sus viajes constantes, departiendo la vida de su padre
desde su legado literario.
Por esto y mucho más, hoy te deseo el mejor de los
cumpleaños, espero que la vida, no dé la oportunidad para tomarnos un buen vaso
de café como le encantaba a Manuel Mejía, para celebrar la llave de amistad que
se puede entrejer entre tú y éste lector de la obra de tú padre.
Un abrazo y felicidades.
Juan Esteban López Agudelo
María José Mejía Echeverría: la hija del hombre que
confrontó a la Antioquia del siglo XX mediante su literatura que es Manuel
Mejía Vallejo, nieta de Dora Ramírez, una de las primeras del pop Art en
nuestro país. Razones por las cuales, ella es una creadora de mundos fantásticos
a través de la imaginación suscitada por sus viajes en nuestro bello país.
Igualmente su sensibilidad, nace como fruto de ser la
hija de una arquitecta como Dora Echeverría y de su padre. Los cuales hicieron
un excelente trabajo en formar a una caminante que sabrá enseñarnos no sólo a
los lectores jóvenes sino a los mayores los caminos de su padre, tal y como se hacían
antes en la filosofía con el legado de los maestros.
Roman Jakobson, le aportó
al Formalismo Ruso, las distinciones
del Lenguaje Literario con el Ordinario
pero su aporte más significativo
fue el análisis de la poesía a través
de la funciones para encontrar su sentido,
pero también gracias a dicho descubrimiento
se genera la consolidación de la teoría
de funciones del lenguaje.
La Literatura, siempre tuvo un antes y un después del
nacimiento de la escuela Formalista Rusa. En el antes, era porque se miraban
los textos solamente desde las subjetividades como sentimientos, placeres,
goces, opiniones y rememoraciones humanas. Pero esto, sólo fue hasta el año de
1914 que fue exactamente donde surge la escuela formalista en San Petersburgo.
Ya que ella a pesar de haber retomado algunos elementos
que hemos enunciado, lo que les
interesaba saber básicamente a los miembros pertenecientes a dicha
escuela, es la forma y el detenimiento que hace el autor para escribir estos detalles dentro de la obra literaria. Y
así determinar la veracidad de lo escrito con la lengua. Tal y como lo planteó
Román Jakobson en el año de 1928.
Por un lado, el cimiento que llevaron sus investigaciones
fueron la teoría futurista y las
circunstancias sociales y culturales por indagar los problemas de la Literatura
desde una mirada formal para buscar su comprensión.
Los formalistas rusos tuvieron que interrumpir sus
estudios a causa de la segunda guerra mundial y la guerra fría. Los retomaron
entre 1945 y 1953, pero en esta oportunidad, ya no solo observaron los
elementos que ya tenían de trabajo, sino que
se expandieron a través de la teoría de la información y la semiótica,
para tener no solamente un punto de vista bien agudo sino mirar las relaciones
que había entre la Historia de la Literatura y las cuestiones lingüísticas.
La máxima capital de la escuela: “Es mejorar las
capacidades del lector para leer los textos literarios de una manera apropiada,
es decir, con especial atención en las propiedades “literarias o artísticas”
del texto” (Fokkema & Ibsch, 1997. Pág.29)Esto lo que nos deja entrever es que ya el acto de leer
no es simplemente desde el placer del disfrute u otras características, sino
más bien, el medio para aprender a diferenciar los distintos estilos de
escritura literaria para buscarles el sentido o los sentidos generales o
particulares a los textos.
Y así tener un análisis profundo del mismo para
conocer sus características lingüísticas propias.Seguidamente, la escuela formalista, además de ver lo
lingüístico en laHistoria de la
Literatura, las relaciones entre Lengua y Literaturao los signos del texto literario a través de
lo semiótico. Era el papel de las figurasLiterarias en el poema o las funciones del lenguaje ordinario y poético.
Como lo plantea Jakobson desde lo
poético y Sklovski en el ordinario.
Ahora bien, Jakobson utiliza el lenguaje poético
(literario) en el año de 1921 por la necesidad de considerar la Literatura como
una ciencia. Para eso nos plantea el concepto de Literaturidad (literaturnost’) “que
plantea como estudio,” no lo textos literarios en conjunto o individuales,
según él, los mecanismos o principios estructurales que hacen que un texto sea una obra de arte
son el objeto apropiado de la literatura” (Fokkema & Ibsch, 1997. Pág.30)
Viktor
Scklovski, confrontó la teoría de Jakobson, que la poesía no es determinada tanto por el lenguaje sino por las imágenes poéticas que el autor logre crear para impresionar a su lector con ayuda del lenguaje.
Esto, lo que nos diría es que la Literatura para llegar a
ser ciencia, no debería detenerse tanto en el texto sino en los elementos que
lo componen como la trama, las palabras, los usos del lenguaje y las diferentes
perspectivas en cómo son empleados. Lo
mismo que las acciones y personajes que hay inmersos dentro de la obra
literaria descriptos por el autor.
Otro elemento que llevó a Jakobson para su estudio dentro
del lenguaje poético fueron los
sinónimos y homónimos que hay dentro de la poética, ya que estos sirven para
“emancipar las palabras de sus significados”
como dice él mismo.Pero por otro lado, lo que vemos es que mediante la
sinonimia y la homonimia, lo que el autor de poética busca básicamente es
develar de una manera diferente el sentido de las palabras en su texto.
No obstante lo anterior se facilita, puesto que “los
mecanismos literarios se pueden abstraer
de los textos literarios y la creencia de que la abstracción a partir del texto es de hecho injustificada. Dicha contradicción ha creado mucha confusión y ha alcanzado incluso algunos estudios contemporáneos
de la literatura” (Fokkema & Ibsch, 1997. Pág.31). En otras palabras, no
siempre los mecanismos para explicar y comprender los textos se encuentran en
ellos, sino que el lector puede buscarlos dentro de su lectura y así darle un
sentido, fue una premisa que nos dejó éste autor y todavía no se ha resuelto.
Scklovski, a pesar de estudiar el lenguaje ordinario,
también planteó una teoría de la poética:
“Determina no sólo la historia sino que es la
introducción de los nuevos mecanismos
que estructuran y conforman el material verbal. Todo ello desde la imagen
poética, es sólo uno de los medios para intensificar la impresión y como tal,
su papel es similar a otros mecanismos de la lengua poético como el paralelismo
simple y negativo, el símil, la repetición, la simetría y la hipérbole” (33)
Lo que nos muestra, es que la escuela formalista
también analizó la poética para comprender el papel de las figuras literarias
donde las expresiones del poema y así buscar su sentido de manera más amplia y
no quedarse con un sentido literal sino abrirse a varios que podrían darse
desde lo estético y el placer.
Del mismo modo, este análisis según Sklovski, se da porque es el medio para diferenciar el lenguaje ordinario del
poético. Puesto que mientras el primero se dedica a lo breve a través de los
hábitos desde el acto de habla, porque se
vuelve automático. Este proceso de automatización puede explicar las frases
inacabadas e incluso las palabras inconclusas
que se dan frecuentemente en el lenguaje ordinario (33)
A las conclusiones que llega este teórico es que mientras
lo poético se da bajo la mirada humana, lo ordinario se mediante la
memorización y repetición de palabras. Esto nos diría que el lenguaje literario
quiere hacer al momento de la escritura una intensa percepción del acto al que
alude según el texto.No es decir un “te amo” simplemente sino que con esa
expresión se busque conmover al lector sobre el poder que dicha palabra tiene en la
persona al que protagonista la dirige en la obra.O en el caso de la expresión “te voy a matar” es usar un tono de voz que
cuando se realice la lectura, el lector crea que en verdad si van a matar al
protagonista.
La Literatura en su escritura desde la mirada formalista,
quiere ver son las sensaciones que tiene tanto el lector como el autor a la
hora de observar las acciones que se desarrollan dentro del texto para buscar
desde ellas mismas el lenguaje propio para notar sus diferencias con el
ordinario.
Ahora bien, la diferencia con el lenguaje ordinario es
que se busca mirar los actos de habla que lleva a los hablantes “x” o “y”
expresiones para darle un sentido al mensaje que se va emitir. Pero
indiscutiblemente, lo que se busca es que lo diga en el menor tiempo posible
para salir del paso como se dice coloquialmente o para generar un interrogante
el cual entrelace la conversación.
En resumida, los
primeros aportes del Formalismo Ruso es no hacer una lectura a paso rápidos,
más bien un espacio de calma y tranquilidad a la hora de analizar el texto y
detenerse en cada elemento que él subyace, porque nos permite como diría Sklovski: “La Literatura comporta
una función sicológica pues restaura la
experiencia inmediata de la vida” (35)
Que en palabras resumidas es darnos una oportunidad de comprender de
manera profunda los comportamientos desde la lectura, lo mismo que mediante sus
expresiones adquirir una mayor comprensión del mundo.
Bibliografía
Fokkema, Douwe y
Ibsch, Teorías de la Literatura del Siglo
XX. Ediciones Cátedra. 1997.